¡¡¡ Bienvenidos corazones !!!

Deseo que disfrutes del contenido de este espacio, toma con cuidado sus curvas, atiende los silencios, respira profundamente y siente. Ojalá que este trocito de mi mundo nos ayude a acercarnos y así compartir el hilo de la vida. De corazón a corazón, PatMel.

Puede que a veces parezca ausente, pero aunque no veas las palabras mi esencia está allí y mi Ser te recibe con Amor.

Los escritos son de mi autoría y las imágenes propias o prestadas de la red.

5 de mayo de 2010


Sólo el tintero sabe de mis pesares
Él derrama, paulatinos, en el papel
los desatinos de mis pasos
en un camino hacia un infierno de hiel

La pluma se arrastra melancólica
sobre un papiro de arrugas anidadas
en el desencuentro y el desasosiego
de euforias enterradas en el olvido

El vaso se derrama sobre las palabras
de amores y desdichas, de sueños...
Un campo de batalla desierto, en blanco,
donde transcribir nuevos desafíos


Retumba en mi corazón el vacío
de un amor que no cesa de inquietarme
Reniego de su piel y sus pupilas
que me clavan a su lecho en su ausencia

Torbellino de lamentos se agolpan
en mi mente confusa que gime solitaria
entre espectros que rondan mi sueño
y un despertar de tormenta lejana

Me enredo en sedas de pesares
sudando entre agujas de hielo
que apuñalan mi corazón desnudo,
cansado ya de latir sin sentido

Me estrello contra los muros de un sueño
que no es ni mío ni tuyo, ni nuestro
Un sueño que me quita el aliento
Amarte ha sido mi mayor desencuentro

25 de abril de 2010

instrumentos de vida...


La mandolina de mi abuela,
como una joya escondida
duerme en el ropero de mi madre

Mi abuela con los Ángeles toca
su música celestial de otros años
que mi madre pierde en su memoria

Mi padre desde la brisa del mar
dejó su jazz en gruesos vinilos
que atesoro en mi mueblecito

Mi guitarra descansa en un rincón
del que mi hijo la rescata tímidamente,
sacándole notas en su descubrimiento

Yo ansío volver a ese ropero montevideano
para revivir la mandolina en el amor
de un recuerdo que me devuelve a la música

Si te vas, no te quedes
No dejes diseminadas tus nostalgias por la casa
ni amontones tu desdicha en los rincones
haciendo polvo y pelusas de ingratitud

Si te vas, no te quedes
Llevate tus sueños rotos nunca soñados,
tu almacén de reproches bien guardados
y ponele llave a tu memoria en este día

Si te vas no te quedes
Dejá la llave de mi corazón en la mesa
Llevate el cinturón de castidad castiza
y quitate mi olor de tu piel que es mía

Y si te vas, no vuelvas
porque las almas se alejan,
las verdades permanecen
y esta puerta se cierra.

Hoy se trataba de sentir
Intentaba recuperar mi corazón
que rodó iluso hacia ti

Tu paso firme me pisa otra vez
La suela me aplasta el cerebro
diseminándolo entre los adoquines

Corren las neuronas agitadas.
Extienden sus manos nerviosas
Hoy tengo que volver a pensar.

Y ahora estás al otro lado.
Al otro lado de ese inmenso océano
que agita sin cocesiones las almas,
en un vaivén de sacudidas de alerta

Y vos ni siquiera te enterás de nada.
No sabés de ilusiones ni de extrañar
Tenés el ancla puesta con firmeza,
y en el sótano de tu alma sólo telarañas

Yo no sé por qué tuve que hacerte caso
ni en qué estaba pensando ese día
cuando, con tanta gente alrededor,
fui a estacionarme en vos, en tu vacío

Tu vacío que hice mío e intenté llenar
regalándote esperanza, risas y sueños
Pero no te alcanzaron para subir el telón
de tu desdicha concebida y mimada día a día

Nunca te son suficientes las caricias al alma
La tenés de baja junto a tu corazón jadeante
Te llaman los brillos, el papel que compra las gracias
Nada de lo que yo puedo darte...

Entonces, te sentás al margen de la vida
esperando un milagro que te rescate.
Pero no creés en los milagros ni en las Hadas,
no creés ni siquiera en vos mismo...