El mundo de Patty

Ciudadana del mundo, nacida en Uruguay, país pequeño de grandes corazones, rica carne y bonitas playas. Desde hace varios años transito tierras españolas, la sierra madrileña y ahora Valencia, cerca del mar. Mujer viva, dulce pero con carácter, luchadora y leal. Amante de la vida y aprendiza incansable. Luminosa en su Ser. Imagen: Salto(Uruguay)

¡¡¡ Bienvenidos corazones !!!

Si transitas este espacio, deseo que disfrutes del contenido de mi Blog y que este trocito de mi mundo nos ayude a sentirnos más cercanos y a compartir el hilo de la vida. De corazón a corazón, Patty.

Puede que a veces parezca ausente, pero aunque no veas las palabras mi esencia está allí y mi Ser te recibe con amor.

Los escritos son de mi autoría y las imágenes propias o prestadas de la red.

17 de abril de 2017

Esperándote en la luz...

No siempre es fácil caminar descalza. Llevo aún algún equipaje colgado a la espalda. Me doy cuenta cuando siento que el corazón se me hace un puño o la emoción me desborda los ojos estrechándome el pecho. Entonces sé que aún me habitan fantasmas, que se andan escondiendo por los rincones pasando desapercibidos para que no termine de echarlos y así, aparecen de pronto para sacudirme.
Tú tienes mucho que ver con eso y lo sabes, aunque no reparas en las consecuencias.
No dejo de llevarte en brazos, de caminar sobre brazas ardientes por ti, de despegarme la piel a jirones si hiciera falta. Una relación especial, le llaman. Dos para ser sincera. Te doy el poder de volcarme el alma en un instante. Tú no tienes la culpa, siempre te he protegido de los demonios y hasta de ti mismo. Te amasé despacio, con el cuidado y mimo necesarios. Cada parte de ti está llena de mi Amor todo, de mi aliento, de mi alimento desenfrenado de vida y libertad. Todo tú rebozas la energía de la creación divina sin saberlo. Eres águila y te crees canario. Ya no sé cómo explicarte que el mundo eres tú mismo, que nada ocurre sin ti, que todo está en ti y nada nos separa. Tampoco sé hacerte comprender que el tiempo no existe, que no es necesario que corras detrás de nada, detrás de nadie, que sólo necesitas aprender a respirar y el Universo te reconoce de inmediato, te sostiene, te alimenta.  que a veces quedarse quieto es la acción más acertada. Te vez pequeño y en realidad lo llenas todo, lo abarcas todo y todo está a tu alcance. Si recordaras quien eres, si reconocieras realmente tu valor y tu fuerza, si dejaras de una vez de asirte a la forma y te sumergieras en los contenidos, si permitieras que la luz te inunde de pronto y cerraras los ojos, si escucharas y tuvieras la visión de la verdad que vive en ti..., entonces tendrías el poder que tanto anhelas.
Es un camino que has de hacer por tí mismo, tendrás que elegir tarde o temprano entre tu Ser o tu Personaje. El ego te manipulará si lo dejas, te alejará de la verdad que eres tú mismo, pero ella seguirá estando allí, esperándote para que puedas florecer desde tu verdadera esencia, desde tu luminoso y amoroso Ser. Entonces sabrás lo que es ser libre, lo que es ser feliz.
Y yo, hijo mío, sólo puedo rezar a diario para que dejes que el milagro ocurra.


20 de febrero de 2017

Un veinte de febrero con alas...


Ya está limpio el aire, ya se respira con pausa y el sosiego destierra la pérdida. Y tú madre, tú serás ya raíz y tierra junto a ese árbol que te acogió en silencio con ternura.
Algún nuevo verano me acercaré al Parque de los Aliados de nuestra querida Montevideo para meditar bajo su frondosa copa, como si así pudieras brotar en flor silvestre, más libre que antes, más colorida que el día del vuelo.
Los recuerdos ya casi no duelen, se han ido colocando en estantes luminosos, huyendo de la oscuridad del miedo. El Amor todo lo puede y el mío por ti siempre ha sido inmenso. Tú siempre lo supiste y aún lo sabes. A veces te rezo e intento escucharte pero no me llega tu aliento. Son los momentos los que se suceden si te pienso, compartir y algunas ausencias. He descubierto que no pregunté demasiado aunque sé lo más importante y eso está a salvo en mi corazón.
Y sabes madre, no todo siempre es lo que parece, así que no te preocupes. Me he quedado con la compañía, con los viajes y las tardes en el Entrevero, con el té de las cinco y muchos silencios que llenamos juntas y otras cosas que tú y yo sabemos. 
Sólo contarte que soy feliz porque respiro, porque el día amanece cargado de vida, porque la sonrisa siempre me gana y el corazón lo tengo tan abierto que me entra todo el Universo. 
Hoy veinte de febrero, nos soltamos para poder ser libres.

Fue un 20 de febrero de 2012 cuando tu viaje se hizo vuelo.

25 de diciembre de 2016

Hoy, expando mi luz...



Hoy es Navidad, una oportunidad de reforzar nuestro espíritu para expandir el amor durante el resto del año. No importa dónde te encuentres, tampoco las circunstancias, la fe obra el milagro para que nuestro Ser encuentre el camino a casa. En el recorrido, montando el árbol, entre villancicos y junto a la imagen del niño Jesús, recordamos nuestra verdadera esencia, nuestra razón de Ser, nuestra amorosa misión en este tránsito. De buena manera la aceptamos a sabiendas de que es un regalo, tal como la vida lo es. Tenemos el mejor de los guías, un insuperable escenario y la capacidad de nuestros corazones se multiplica en la comprensión de la unicidad. Y tú estás allí o del otro lado del océano, o simplemente a mi lado pero siempre compartiendo. Si cierro los ojos todo se disuelve fácilmente para dejarme expuesta a la única verdad del universo. No hay nada fuera de mí, te siento en mi corazón y puedo abrazar tu calor. Ato en lazos de amor tu imagen a la mía y la distancia y el tiempo desaparecen de inmediato. Así son las cosas del amor, así es compartir una misma mente, una misma conciencia. Es un camino de la mano hacia un destino común.
¿Cómo no Ser Feliz? ¿Cómo no cantar y reír y bailar sin límites con tal generoso manifiesto? Sabes, todos los días del año tiendo mi mano para acariciar la tuya y siento su tibieza, todos los días son Navidad.
Sé junto a mi la luz del mundo.

Feliz Navidad. Feliz Hanukkah.

¡Cuidado! No olvides que la magia llega para quedarse.


 
 
Por doquier la encontrarás, no dejes de estar muy atento. La mirada de la creación nos inunda sin remedio y en el compartir de estos días navideños hemos renovado ese impulso amoroso, ese aprendizaje de hermandad. ¡Son tantas las cosas que nos unen!
Por la noche nos han visitado sus ojos transparentes, su blanca barba dejaba ver su generosa sonrisa y con la alegría de su alma, el árbol de mi hogar vio renovada su luz y florecieron sus raíces en deseos para todos nosotros. Algunos se escondieron entre papeles y lazos de colores y otros penetraron nuestros corazones. A estos últimos hemos de ponerlos en un lugar especial, regarlos a diario con el compartir y la empatía. Cambia tu mirada y verás que el mundo también es luminoso, que las flores destilan mieles y las manos desean unirse en libertad. No aprisiones tu garganta y libera el amor entonando un himno universal.
Desde muy pequeña, supe que no hay nada más importante que los lazos que en libertad te atan los ventrículos, por eso te beso cada mañana y te doy las buenas noches cada día. Y estoy contigo y junto a ti más allá de cualquier circunstancia, más allá del aparente tiempo y espacio. Dios me ha ayudado a no despistarme, a cogerme de la mano cuando caminaba demasiado rápido, me ha dicho en secreto que podemos tener un cielo allí donde estemos, que no hace falta morirse ni sacrificarse, que sólo el Amor es suficiente. Jesús lo experimentó por nosotros y en su amor por sus hermanos nos brindó la oportunidad de recordar quienes somos y cual es nuestra misión. Eso sí, has de elegír. Yo lo hice, Hace mucho mucho tiempo decidí Ser Feliz. Pon tu amor en tu vida cada día y compártelo con tu prójimo.

Feliz Navidad y Plenitud para tu Vida





27 de noviembre de 2016

Con Alas...



Antes de que el silencio lo invada todo, 
antes de que el planeta deje de girar, 
me refugiaré 
en la comisura de tus labios. 
Allí, encogida para no interrumpir tu sueño, 
esperaré el justo momento 
para explorar tu boca. 
Me deslizaré suavemente por tu lengua, 
como la miel, 
sin dejar más que un rastro de dulzura. 
Luego descansaré en la curva de tu cuello 
esperando ese justo momento 
en que nuestras miradas den sentido a un nuevo día.

Sabes, son estas pequeñas cosas que hilamos a escondidas, 
el uno del otro, para sorprendernos, 
las que ponen alas a los momentos.


1 de noviembre de 2016

Agradecida




Agradecida.
Siempre agradecida 
de haber sido semilla 
y ser vientre, 
de navegar por tus olas 
cada vez que amanezco, 
de doblegar dragones 
para ir a mi encuentro. 
Rumbo y certeza, 
camino recto 
hacia un destino 
ya consagrado. 
Luz infinita
que arropa mis días
y en su regazo 
cubre mi faz de amapolas,
espanta jaurías,
desencadena sosiego
y me espera
respetando mi ritmo.
Sin condiciones
que nublen amores
abre mis ojos
y enciende mi aliento
para brisa de todos
en aparentes tempestades
y siniestras memorias.
Recordar desde la entraña
donde germinan los sueños
que toda nervadura lucha
por llevar vida en su cauce,
que tu mirada y la mía
se entralazan en arcoíris,
que amanece despacio
mientras suenan campanas
y resucitan los muertos
para abrirte las manos
y mostrarte el sendero
que conduce a tu alma.
Agradecida de solamente Ser
en el amor de reconocerme.