¡¡¡ Bienvenidos corazones !!!

Deseo que disfrutes del contenido de este espacio, toma con cuidado sus curvas, atiende los silencios, respira profundamente y siente. Ojalá que este trocito de mi mundo nos ayude a acercarnos y así compartir el hilo de la vida. De corazón a corazón, PatMel.

Puede que a veces parezca ausente, pero aunque no veas las palabras mi esencia está allí y mi Ser te recibe con Amor.

Los escritos son de mi autoría y las imágenes propias o prestadas de la red.

17 de enero de 2010


Mato por ti...
Por ti desgarro mi alma
vendiéndola al diablo
en el rescate de la tuya

Eres la sangre de los ríos
que recorren mi cuerpo
que un día dió a tus ojos
una ventana de vida

Mi razón de amor
que me inunda día a día,
alimentando la lucha,
trazando un camino

Sé ombú y bambú
en la armonía del sol
Mi gruñido es mi voz
a la vez que mi canción

14 de enero de 2010




Suenan las campanas
de tu risa loca,
revuelo de brisa
en tu falda roja

Cascabeles en mi alma
se instalan al tiempo,
mientras caracolas
me cuentan tus notas

Llena está la estancia
desde tu llegada
y el centro del mundo
en tu fija mirada

Destellos y luces
embriagan las almas
de juego de aromas
que Eros alcanza

Desde el viento enfadado
ya te echo de menos...
Mi sueño se hace frágil

pensando que no te tengo


Arremolinados los miedos

sucumben en cauce seco

Las lágrimas guardan refugio

en los recodos del tiempo


Mi mano extendida roza

tus labios de rojo intenso

Empieza el día y termina

anhelando tus te quiero


La distancia es testigo

de un amor puro y eterno

Las almas bailan la danza

en un hilo del universo

10 de enero de 2010

Papelera de la vida


Los papeles se amontonan a lo largo de mis días. Algunos irrelevantes, simples testimonios de deudas pagadas, recibos cobrados, facturas de super.
Otros reflejan encuentros y desencuentros manifiestos como sentencias de divorcio, apelaciones de abogados.
Los hay que guardan momentos memorables como partidas de nacimiento, de defunción. Documentos viejos, de papá, de mamá, de mis hijos con las fotos de esa época. Títulos de estudios que ya ni recordaba que tenía.
En una caja apartada, sin embargo, se escondía un tesoro. Las cartas de mi padre, su protagonismo en mi niñez desde la distancia. Con cuidado las quité del sobre que las guardaba del tiempo. Algunas manuscritas en tinta, otras mecanografiadas con la Olivetti de papá. Todas mías, muy mías..., muy nuestras. Las apreté contra mi pecho en la nostalgia de recuperar sus palabras, su contenido, su cariño. Supe entonces que tenía que hacer algo con ellas y, de pronto, me ví en el suelo ordenándolas cronológicamente. La iniciativa llevó más tiempo de lo previsto ya que en muchas caí en la tentación de leerlas y algunas veces las lágrimas me devolvían a la tarea. Decidí que reescribiría a modo de memoria su contenido y en ello estoy. Aún no tengo claro el fin.
En el fondo de esa misma caja, en otro paquete reunidas, habían cartas de amigos, algún tío o tía y prima y hasta alguna de mamá. Postales y telegramas felicitando cumpleaños y fiestas navideñas.

Más abajo aparecieron unas cuantas fotos,...mi abuela, mi bisabuelo, un señor muy puesto de bigotes, fotos antiguas de familiares que no reconozco de adulta. También alguna foto mía del desván de mi niñez.

Los papeles de mi vida que me siguen acompañando y contándome lo que pueda olvidar, lo que no tenga presente. Fotos con amigos desde la niñez que hoy son hermanos de la vida después de más de cuarenta años de travesuras y amor compartidos.
Otras cajas traían libros queridos que van conmigo deambulando de casa en casa, mi colección de servilletas traídas por papá de todos sus viajes. En la última encontré algunos escritos de distintas épocas que leí al azar; algunos con vivencias que se habían borrado de mi memoria y redescubría en la lectura. Algunas cartas de amor o desamor, alegrías y tristezas...., la vida misma.
Y después de una pausa, me quedé un rato mirando los papeles..., mis papeles.
Mis papeles que eran también mi vida y trozos de mi y de mis seres queridos. Sentimientos atrapados en celulosa. Cuando internet no existía y las cartas zurcaban mares y volaban y nos unían en la distancia. Y vino a mi memoria la alegría de la llegada del cartero que traía ese papel cargado de novedades, cargado de encuentro que tanto habíamos esperado.
Todas letras talladas en la corteza de mi alma que me devuelven el sentir del ayer.

Entonces, agarré la caja y volví a guardar mis tesoros pues todo era necesario.

9 de enero de 2010

Te llevo un poco de memoria...


Mis días de viaje se acercan. La partida es inminente e inevitable.
Los amores divididos una vez más por un mar agitado, nunca sereno pero siempre vivo.
En un viento arremolinado se suceden los días y las noches. Ya no hay casi tiempo de atesorar gratitudes para el alma. Ya no hay casi tiempo para un archivo de amor, de caricias y abrazos para la distancia.
Me iré con lo vivido, en su escasez o abundancia. Así pesará o alivianará mi mañana.
Espera del otro lado del azul casi infinito un amor añorado. Amor de la vida y del aprendizaje en arrugas y cantos de la memoria. Una mujer que se apaga en su perdida sinrazón de ser, refugiándose en las telarañas del pasado.
Viajo a rescatar su breve presente intentando hacerlo más duradero, más sentido, más real.
Viajo con las mejores intensiones pero con la única convicción que el amor puede brindar.
Dejo de este lado del océano mi mochila y mis reclamos, dejo todo aquello pendiente de explicación o de resolución. Ya nada de eso tiene sentido, quedará enterrado con el hacha de guerra que algún día lanzamos las dos en la incomprensión de nuestras vivencias hace ya muchos años.
Ahuyentaré los fantasmas de su pasado con historias y relatos que le den sosiego y paz.
Abriré las puertas de la jaula de su mente ayudándola a soñar sueños buenos y limpios de toda realidad.
Inventaremos juntas un futuro que se perderá en el sueño de esa noche para reinventarlo en nuevas historias, una y otra vez al día siguiente.
Es mi turno de cuentos de hadas, cuidados, de llevarte de la mano, de nanas para el corazón.
Es mi tiempo de regalarte un mundo de alegrías donde todo está en armonía.
Tu voz de socorro llega con el viento en sus ráfagas continuas. En tu necesidad me esperas y mi anhelo me mueve hacia el reencuentro.
Mamita querida rescataré tu alma de la oscuridad prestándote mis alas.

Corazón de hielo
que pierdes tu latir

en el desdén y la intriga


El rencor te envuelve

en olas que ahogan
tus días y noches

Corazón de hielo
que en el repudio de mi amor
encontraste tu muerte