
Palabras, ...palabras mías. palabras mías y tuyas.., y nuestras..., y vuestras.
Me envuelven y navegan en mi cabeza hasta que, en un momento, invaden mi pluma en la necesidad de plasmarse en un papel.
Casi de forma inconsciente se escapan como un torbellino de viento fresco salpicando de ideas nuevas ese cuaderno de apuntes.
Apuntes que no son apuntes porque no se corrigen, respetando la espontaneidad de los pensamientos que fluyen, naturales..., libres.
Los colores de mi alma expuestos en un arcoiris de cuentos del corazón, de la vida..., de nuestras vidas.
Palabras tan necesarias a veces y tan prescindibles otras tantas. Cuando las palabras son silencios y los silencios palabras que llenan o vacían nuestro diario vivir.
Sonoras en mi mente me acompañan en su soledad y multitud. Completan mi día dándome la mano hasta llegar a ti.
Palabras que me ayudan a contar, que me ayudan a sentir.
Te las regalo a diario para que te unas a mi, para que entiendas este mundo mío tan sencillo y tan vivo.
Palabras que muchas veces escribo para ti.