
La mandolina de mi abuela,
como una joya escondida
duerme en el ropero de mi madre
Mi abuela con los Ángeles toca
su música celestial de otros años
que mi madre pierde en su memoria
Mi padre desde la brisa del mar
dejó su jazz en gruesos vinilos
que atesoro en mi mueblecito
Mi guitarra descansa en un rincón
del que mi hijo la rescata tímidamente,
sacándole notas en su descubrimiento
Yo ansío volver a ese ropero montevideano
para revivir la mandolina en el amor
de un recuerdo que me devuelve a la música